La Asamblea Legislativa de El Salvador, controlada por el oficialismo, aprobó una controvertida reforma constitucional que habilita la reelección presidencial indefinida, elimina la segunda vuelta electoral y extiende el mandato presidencial de cinco a seis años. La medida fue rechazada por la oposición, que denunció “la muerte de la democracia”.
La reforma también acorta el actual período presidencial, que debía finalizar en 2029, para que concluya en 2027, año en que coincidirán las elecciones legislativas y municipales. Uno de los argumentos del oficialismo fue reducir los costos de las campañas y “sincronizar los tiempos electorales”.
En el nuevo artículo 152 se elimina la cláusula que impedía postularse a quienes ya hubieran ejercido la Presidencia durante más de seis meses en el período anterior. También se modificó el artículo 80, suprimiendo la sanción a quienes promuevan la reelección presidencial.
Durante las elecciones de febrero de 2024, en las que fue reelecto, Bukele había declarado que no veía necesaria una reforma constitucional. Sin embargo, el reciente decreto señala: “Es impostergable e ineludible sincronizar los tiempos electorales elevando el ejercicio de la Presidencia hasta seis años, combinado con una reelección sin reservas”.
Críticas de la oposición
La diputada Marcela Villatoro, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), expresó que “han hecho una confesión pública de matar la democracia disfrazada de legalidad” y afirmó que “han matado la Constitución”.
Por su parte, Claudia Ortiz, del partido VAMOS, denunció que el oficialismo “está diciendo mentiras para hacer creer que esta reforma es para devolverle el poder al pueblo”.
Bukele inició su segundo mandato el 1 de junio de 2024, a pesar de que varios artículos constitucionales lo prohibían. Su reelección fue habilitada tras un fallo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema, cuyos magistrados fueron nombrados en 2021 por la mayoría legislativa oficialista, en un proceso ampliamente cuestionado por organismos internacionales.
Fuente: NA